OMEGA-3,
SALUD CARDIOVASCULAR
Los ácidos
grasos poliinsaturados omega-3, esenciales para
el corazón
- Un estudio en pacientes infartados
que consumieron 850 mg diarios de omega-3 demostró
una reducción de muerte por causa cardiovascular
del 30% y un 44% de muerte súbita cardiaca.
- Los omega-3 pueden prevenir las
arritmias y la muerte súbita, siempre
que se consuman en el marco de una dieta mediterránea.
-
La ingesta de 3 a 4 g diarios de omega-3 en pacientes
con hipertriglicemia reduce casi a la mitad las
concentraciones de triglicéridos en sangre.
Los ácidos grasos poliinsaturados
omega-3, que se encuentran principalmente en el
pescado azul, algunos vegetales y alimentos enriquecidos,
son esenciales para la prevención cardiovascular.
Diversos estudios epidemiológicos demuestran
que su consumo habitual puede llegar a reducir el
riesgo cardiovascular en un 30%, puesto que previene
la aparición de arritmias, mejora el perfil
lipídico y reduce la presión arterial.
Las enfermedades cardiovasculares
representan la primera causa de muerte y de enfermedad
de nuestro país. Se calcula además
que la incidencia de esta patología podría
incrementarse hasta un 20% en los próximos
20 años, por lo que la prevención
cardiovascular se presenta como el gran desafío
de los especialistas. Tan sólo con seguir
una dieta mediterránea con alto contenido
en omega-3 se podría reducir hasta un 70%
la incidencia de la enfermedad cardiovascular,
pero en España lejos de seguir estos hábitos
dietéticos tan sanos, cada vez nos alejamos
más, explica el Dr. Pedro Mata, Jefe Clínico
de Medicina Interna de la Fundación Jiménez
Díaz y coautor del Libro Blanco de los Omega
3. Entre los malos hábitos que se detectan
en la alimentación actual, el doctor comenta
que en los últimos años se ha visto
un aumento del consumo de grasas saturadas y una
disminución de consumo de grasas insaturadas,
cuando se sabe que las primeras aumentan el riesgo
cardiovascular y las segundas lo reducen. Desde
que en 1980 se estableció la primera relación
entre la grasa de la dieta y la enfermedad cardiovascular
son muchos los estudios epidemiológicos que
demuestran que un consumo habitual de pescado se
asocia a una clara disminución del riesgo
cardiovascular. En poblaciones de alto riesgo, el
consumo de 40-60 g diarios de pescado se asocia
con una reducción del riesgo del 30%, según
se recoge en el libro recientemente publicado por
el Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva.
Para el Dr. Mata lo más importante
que a nivel científico recoge el Libro
Blanco de los Omega 3 es el efecto de los omega-3
en la disminución de las arritmias, puesto
que cerca de la mitad de las muertes de causa coronaria
son consecuencia de las mismas. La arritmia es un
trastorno del ritmo cardíaco que a veces
conduce a muerte súbita, y es ahí
precisamente donde actúan fundamentalmente
los omega-3, puesto que tienen capacidad de estabilizar
eléctricamente la contracción del
miocito cardíaco, explica el Dr. Mata.
Efectos saludables
de los ácidos grasos insaturados
Perfil lipídico favorable
Reducción en la oxidación de las LDL
Menor activación de las células mononucleares
y de la pared vascular
Reducción de la presión arterial
Aumento de la vasodilatación arterial
Disminución de la trombosis
Mejoría del metabolismo de la glucosa en
la diabetes
Prevención de la arritmia y muerte súbita
Aumento de
la esperanza de vida de los infartados
Aunque se calcula que la mitad de
los infartados muere a los diez años de sufrir
el infarto, el consumo de omega 3 aumenta la esperanza
de vida para estas personas. Según el estudio
de prevención GISSI que recoge el Instituto
Omega 3 en esta publicación, un grupo de
pacientes infartados que recibieron 850 mg al día
de ácidos grasos omega-3 junto con una dieta
tipo mediterránea registró un 21%
de reducción en la mortalidad total, un 30%
en la mortalidad de causa cardiovascular y una reducción
del 44% en el riesgo de muerte súbita cardíaca.
Los omega-3 actúan a través de una
modificación de los mecanismos relacionados
con la disfunción endotelial, inflamación,
trombosis y la aterosclerosis, explica el
Dr. Mata. Así pues se puede concluir que
los omega-3 tienen un efecto antitrombótico,
antiinflamatorio y vasodilatador.
El consumo
de omega-3 disminuye la presión arterial
y la trigliceridemia
La hipertensión arterial es
un importante factor de riesgo en el desarrollo
de la enfermedad cardiovascular, y en este sentido,
la dieta es un factor determinante. Una dieta rica
en grasa saturada favorece la elevación de
la presión arterial mientras que las grasas
insaturadas tienen un efecto contrario, comenta
el Dr. Mata. Según el estudio publicado por
el Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva,
el concepto más evidente es que un aumento
en el consumo de ácidos grasos omega-3 produce
una reducción en la presión arterial
sistólica y diastólica, tanto en sujetos
normo como hipertensos.
Además, se ha demostrado que
el consumo de dosis altas de omega-3 previene el
aumento de la tensión arterial y de la resistencia
vascular observada en pacientes transplantados de
corazón. Además de reducir la presión
arterial, el consumo de omega-3 disminuye el colesterol
LDL (colesterol malo), aumenta el HDL (colesterol
bueno) y sobre todo reduce la trigliceridemia. Según
se desprende del Libro Blanco de los Omega 3, el
efecto más llamativo de los ácidos
grasos omega-3 sobre la composición lipoproteica
es el descenso de los niveles plasmáticos
de triglicéridos, destaca el Dr. Mata. En
pacientes con hipertrigliceremia, se ha evidenciado
que con dosis de 3 a 4 g día de ácidos
grasos omega-3 se consigue una reducción
del 45% en las concentraciones de triglicéridos.
Los especialistas
recomiendan cambios en nuestra dieta
La dieta occidental, que es la que
básicamente se sigue en España en
detrimento de la dieta mediterránea, presenta
un desequilibrio en la calidad de la grasa.
Tiene
un exceso de grasa saturada debido al elevado consumo
de carnes, embutidos, bollería industrial,
platos precocinados y lácteos enteros explica
el doctor. Los objetivos nutricionales recomendados
para la población española consideran
que el aporte de grasa total puede variar de un
30 a un 35% de las calorías totales si el
aporte graso procede fundamentalmente del aceite
de oliva virgen, representando el consumo de grasa
monoinsaturada de un 15 a un 20% de las calorías
totales. El consumo de grasas saturadas no debe
superar el 10%.
El papel
de los omega-3 en los procesos inflamatorios
- Los omega-3 contribuyen a evitar
la inflamación de los pulmones derivada de
la aspiración del humo del tabaco y de los
agentes externos.
- El consumo de ácidos grasos
omega-3 y de ácido oleico contribuye a reducir
la sintomatología de diversas enfermedades
inflamatorias que afectan al 1-5% de la población.
- Las personas afectadas por psoriasis
pueden mejorar sus lesiones cutáneas ingiriendo
alimentos que contengan ácidos grasos omega-3.
Diversas investigaciones científicas
han descubierto como los ácidos grasos omega-3
actúan de forma positiva en personas fumadoras
y asmáticas, y contribuyen a mejorar la función
pulmonar. Además, los omega-3 poseen efectos
beneficiosos en personas con enfermedades inflamatorias
como la enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad
de Crohn, artritis reumatoide y neumonía
bacteriana y viral.
Las conclusiones de los diversos estudios
recogidas en el Libro Blanco de los Omega 3 determinan
como el consumo de ácidos grasos omega-3
desempeña también un papel fundamental
en la función pulmonar de las personas sanas,
así como en el envejecimiento de los pulmones
y en numerosas enfermedades inflamatorias del pulmón.
El Profesor Ángel Gil, coordinador
del libro del Instituto Omega 3 de la Fundación
Puleva y Catedrático de Bioquímica
de la Universidad de Granada, explica que
en el pulmón tienen lugar procesos inflamatorios
continuamente. La aspiración de humo de tabaco
y de la combustión, supone un estímulo
inflamatorio constante para los pulmones. Además,
en enfermedades como el asma y la bronquitis existe
un estado de inflamación crónica,
incluso en ausencia de estímulos externos.
Fuente: NutricionSana.com
www.nutricionsana.com/Articulos/articulos_libro_blanco_omega3.htm