| |
JUVENTUD Y VITAMINAS
¿Qué
son las Vitaminas?
Las vitaminas son una serie de componentes que el organismo
necesita para conseguir un funcionamiento adecuado que
nos permite poseer una buena salud y tener un crecimiento
adecuado. Son compuestos orgánicos diferentes
de las proteínas, de las grasas y de los hidratos
de carbono. Se consideran nutrientes esenciales.
LA
VITAMINA A: Eterna juventud
- Necesaria para ver correctamente, especialmente
de noche o al atardecer;
- Ayuda a defendernos de infecciones al mantener en
buen estado las mucosas que recubren el aparato respiratorio,
digestivo, urinario, piel y ojos.
- Mantiene la elasticidad de la piel y el brillo del
cabello;
- Colabora en la síntesis de proteínas.
Por tanto es fundamental en el crecimiento y para prevenir
los efectos indeseables de la edad avanzada.
- Ejerce una acción casi hormonal que ayuda a
controlar los estrógenos. Por tanto conviene
aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina A
cuando existan síntomas provocados por un exceso
de estrógenos. los más comunes son la
aparición de quistes benignos e inflamaciones
dolorosas en las mamas.
¿Qué ocurre
cuando hay deficiencia de Vitamina A?
- Los ojos van perdiendo la capacidad
de adaptarse eficazmente a intensidades de luz bajas.
Esto se nota especialmente al atardecer.
- La piel se torna áspera y seca, mostrando síntomas
exagerados de envejecimiento.
- Las mucosas se encuentran más desprotegidas
frente a infecciones (bronquitis, conjuntivitis, rinitis,
faringitis,)
- Aumentan las posibilidades de formar cálculos
renales.
- La pérdida del sentido del olfato puede estar
relacionada con una deficiencia de Vitamina A y Zinc.
¿Cuándo hay
que incrementar el consumo de Vitamina A?
- En las infecciones de cualquier tipo
y, sobre todo, si tienden a repetirse;
- Si se pierde capacidad visual al atardecer y de noche;
- Cuando se padecen diarreas, colitis o hay parásitos
intestinales;
- En caso de tener cálculos de riñón;
- Si se vive o trabaja en lugares con alto índice
de contaminación;
- Si aparecen manchas en la piel supuestamente debidas
a la edad.- En alteraciones de la piel como el acné,
la psoriasis, eccemas,
- En las enfermedades degenerativas: cáncer,
enfisema, artrosis,
Verduras ricas en Vitamina
A
Acelgas, Berros, Boniato, Brócoli,
Calabaza, Col rizada, Diente de León, Endibia,
Escarola, Espinaca, Hinojo, Lechuga, Perejil, Pimiento,
Tomate, Zanahoria, Soja, Soja germinada.
Frutas ricas en Vitamina
A
Albaricoque, Ciruela, Melocotón,
Caqui, Papaya, Moras de zarza, Bayas de saúco,
Sandía.
En resumen:
Zanahorias, Vegetales verdes, amarillos
y rojos, Frutas amarillas y rojas.La posibilidad de
intoxicación por exceso de Vitamina A procedente
de los alimentos es remota o improbable.
LA VITAMINA C: No
más resfríos
De esta Vitamina necesitamos sin duda
mayores aportes en nuestra dieta diaria.
Es imprescindible para la elaboración
y conservación del colágeno del tejido
conjuntivo, que es el que mantiene unidas todas las
partes de nuestro organismo. También mantiene
los capilares sanguíneos sanos, evitando que
se deformen o rompan.
Favorece la absorción y almacenamiento
del hierro, por lo que es importante en las anemias
ferropénicas dado que, además, activa
el ácido fólico (vitamina anti-anémica
del grupo B)
Es una Vitamina antioxidante. Nos protege
de los radicales libres, sustancias agresivas asociadas
a numerosas enfermedades, sobre todo degenerativas.
Los radicales libres se originan a partir de la multiplicidad
de agentes contaminantes a los que estamos expuestos,
además de los que resultan de la propia actividad
orgánica.
- Disminuye la posibilidad
de que se forman trombos o coágulos en los vasos
sanguíneos.
- Acelera la curación de quemaduras y heridas.
- Mejora la eficacia de las defensas orgánicas.
Por ello se recomienda en dosis altas p.e.: en el resfriado
común.
- Evita la formación de agentes cancerígenos.
Existe una relación inversa entre el consumo
de vitamina C y cáncer.
- Favorece la disminución del colesterol en sangre
cuando está alto.
- Ayuda eficazmente a eliminar la sintomatología
alérgica.
Si no tomamos suficiente vitamina C los
capilares sanguíneos se vuelven frágiles
y, por tanto, se producen fácilmente cardenales
en la piel por pequeños golpes. También
puede suceder que se sangre por la nariz con mayor facilidad.
Las heridas y fracturas curan más lentamente.
La resistencia a las enfermedades infecciosas será
más bajas. Las articulaciones duelen e incluso
se hinchan. El déficit de Vitamina C contribuye
a que nos encontremos cansados. Las alergias cobran
mayor virulencia.
Puede aparecer anemia.
La deficiencia muy grave de vitamina C
produce escorbuto.
Los fumadores necesitan cantidades mayores
de Vitamina C. También hay que aumentar la dosis
en el embarazo y la lactancia; en situaciones de estrés;
cuando se toman aspirinas (provocan una gran eliminación
de vitamina C); si vivimos en ciudades con alta polución;
si se toman antibióticos, cortisona, tranquilizantes
o píldoras anticonceptivas; si se consume frecuentemente
bebidas alcohólicas; en el curso de enfermedades
infecciosas.
Aumentar el consumo de vitamina
C puede ser muy beneficioso en las siguientes dolencias:
Anemia; artritis; hemorragias; úlceras
gastroduodenales; enfermedades infecciosas; fracturas;
traumatismos; antes y después de las intervenciones
quirúrgicas; enfermedades psíquicas en
general; alto nivel de colesterol; alergias de cualquier
tipo; alcoholismo; resfriados; gripe; encías
sangrantes; dientes flojos; artrosis; cáncer
y enfermedades de tipo degenerativo.
Frutas y Verduras ricas
en Vitamina C:
Grosellas negras, guayabas, perejil, col,
pimientos, limón, berros, fresas, lombarda, kiwi,
naranja, papaya, pomelo, acedera, acelga, brócoli,
col de bruselas, coliflor, espinaca, hinojo, mastuerzo,
tomate, remolacha, rabanitos, patatas, espárrago,
endibia, escarola, lechuga, cebolla, diente de león,
boniato, castaña, piña,
LA
VITAMINA E: Piel siempre joven
Vitamina de gran poder antioxidante, capaz
de frenar las consecuencias del envejecimiento.
Funciones:
-Colabora en la buena oxigenación
de todos los tejidos;
-Protege a otras vitaminas como el Complejo B y C;
-Se opone a la formación de peligrosos trombos;
-Favorece la formación de colesterol bueno, por
lo que es necesaria para prevenir el infarto de miocardio;
-Contribuye a bajar la presión sanguínea
alta, porque actúa como un diurético que
hace que se elimine el exceso de líquido de los
tejidos;
-Colabora con la insulina;
-Ayuda a proteger al organismo de los efectos nocivos
de muchos tipos de contaminantes.
-Mejora nuestra capacidad de defensa frente a infecciones;
-Aumenta la resistencia física y previene la
fatiga;
-Previene los abortos;
-Restituye la potencia sexual masculina.
Cuando no tomamos suficiente Vitamina
E podemos sentir fatiga e incluso padecer anemia. Existe
la posibilidad de sufrir arteriosclerosis, ataque cardiaco,
úlceras gástricas y cáncer.
Necesitamos cantidades mayores de Vitamina
E si padecemos nefritis, inflamación del páncreas,
retención de líquidos o edemas, anemia,
fatiga, pérdida de la capacidad de concentración,
distrofia muscular, si nos tardan en curar heridas y
hematomas, en casos de mala circulación y arteriosclerosis.
Las necesidades de Vitamina E estarán
razonablemente cubiertas con una ensalada inteligente,
además del uso cotidiano de germinados y de algún
fruto oleaginoso.
Los alimentos ricos en Vitamina E son
los aceites si se trata de aceites vírgenes prensados
en frío, de germen de trigo, de maíz,
de soja, de semillas de algodón, de girasol,
de oliva, de cacahuete, de sésamo. También
los cereales, frutos oleaginosos(almendras, avellanas,
pipas de girasol, nueces, cacahuetes), aguacates, frambuesas,
moras, berzas, diente de león, espárragos,
hinojo, pimientos y espinacas.
Fuente: mundovegetariano.com
|
|